
Se ha descubierto en Noruega una tumba simbólica e inusual de una mujer de la época vikinga.
Roy Søreng, un detector de metales local, descubrió un broche histórico mientras inspeccionaba un campo en el pueblo de Bjugn a principios de 2025, lo que dio lugar a un extenso trabajo arqueológico en el yacimiento. Los hallazgos iniciales sugirieron la posible existencia de una tumba en las cercanías. Excavaciones posteriores revelaron que, efectivamente, la tumba se encontraba allí.
Arqueólogos del Departamento de Arqueología e Historia Cultural del Museo de Ciencias, perteneciente a la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, afirman que la tumba probablemente data del siglo IX y que la fallecida era una mujer enterrada con textiles, joyas y objetos personales típicos de la época. Sin embargo, la disposición del entierro contiene muchos elementos inusuales.

Crédito de la imagen: Raymond Sauvage / NTNU University Museum (CC BY-SA 4.0)
Un arreglo funerario inusual
Durante la exhumación, se descubrieron dos conchas de vieira en la boca del cráneo. Se dice que esta práctica es bastante inusual en los entierros de la Noruega precristiana. Se dice que las conchas podrían haber sido colocadas con fines simbólicos o rituales, pero la función de esta práctica sigue sin estar clara. Los expertos enfatizan que las conchas de vieira se generalizaron como símbolo de la peregrinación cristiana en Europa en períodos posteriores, pero este entierro es cronológicamente anterior a esa tradición.
También se identificaron huesos delgados de aves cerca de la tumba. Se cree que estos huesos pertenecen a alas de aves. La combinación de estos artefactos sugiere que el ritual pudo haber sido único. Sin embargo, los investigadores señalan que los datos actuales no permiten una interpretación definitiva.
El equipo de investigación realizará análisis de ADN, determinación de edad, patología y morfología de los huesos. Los datos obtenidos proporcionarán información sobre la salud del individuo, sus características genéticas y posibles relaciones familiares. En concreto, investigarán cualquier vínculo familiar con el esqueleto del siglo VIII hallado previamente en el mismo yacimiento.
Se observó que el sitio corría peligro de destrucción debido a las actividades agrícolas, que la tumba se encontraba muy cerca de la superficie y que otra temporada de excavación probablemente comprometería la integridad del esqueleto. Según se informa, el propietario del terreno suspendió todas las operaciones hasta que se completaran las obras.




